¿A qué se debe la decoloración del AOVE?
La luz, especialmente la solar, contiene energía que puede dañar las moléculas del aceite, provocando una pérdida de color. Además, la luz puede acelerar la oxidación, afectando tanto al color como a la calidad del AOVE.
El aire contiene oxígeno, que actúa como oxidante. Cuando el AOVE está expuesto al aire, el oxígeno puede oxidar los compuestos del aceite, llevando a una decoloración y deterioro de su calidad.
Las temperaturas elevadas o las fluctuaciones térmicas pueden dañar las moléculas del aceite, causando una pérdida de color. Es esencial almacenar el AOVE a una temperatura constante y adecuada para preservar su tonalidad y propiedades.
Con el tiempo, las moléculas del AOVE se degradan de forma natural, lo que puede resultar en una decoloración. Un aceite más antiguo es más propenso a presentar un color menos vibrante en comparación con uno fresco.
Para conservar el color verde intenso del AOVE, es recomendable almacenarlo en un lugar fresco y oscuro, en recipientes herméticos que minimicen la exposición al aire y la luz. Además, mantener una temperatura constante y evitar el calor excesivo son prácticas clave para preservar su calidad y color.
